Alvin Langdon Coburn: Un ritmo que no puede ser descifrado

Alvin Langdon Coburn - El pulpo, 1912

Alvin Langdon Coburn – El pulpo, 1912

Una de las condiciones de la armonía en la arquitectura, al igual que en la vida, es evitar la monotonía de la regularidad y la repetición excesiva. La igualdad exacta en la división adolece de falta de misterio. Un ritmo que no puede ser completamente descifrado, una belleza que elude la aprehensión de la mente y que sin embargo posee claramente unas proporciones exquisitas: este es el secreto del poder maravilloso de la progresión del justo medio.

Alvin Langdon Coburn, citado en Historia de la Fotografía. De 1839 a la actualidad (Taschen)

Esta entrada fue publicada el diciembre 3, 2013 a las 6:41 am. Se guardó como Fotografía, Lecturas, Miradas y etiquetado como , , . Añadir a marcadores el enlace permanente. Sigue todos los comentarios aquí gracias a la fuente RSS para esta entrada.

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